miércoles, 13 de junio de 2012

CONFLICTOS SOCIALES

REFORZANDO LA DEMOCRACIA

Los movimientos de izquierda siempre tuvieron el gran problema de no poder conciliar entre sí, la aparición de una rama radical sembró una desagradable huella con el sello distintivo del terrorismo, un movimiento que trato de generar un cambio en las estructuras del gobierno mediante el temor, la destrucción  y la violencia.
Sin embargo debemos reconocer que cosechamos esta  tragedia como resultado de nuestra precaria cultura en donde el significado de democracia no es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo sino el poder de unos cuantos en el poder.
La democracia es el gobierno que protege al pueblo y no se vale de este para enriquecerse, ignorando sus problemas dejándolo en el desamparo  la ignorancia, la explotación, el abuso y la discriminación.
La democracia es la representación de un gobierno justo en el cual los poderes de estado están al servicio de la nación dejándose de favoritismo , estos poderes están para proteger y/o defender a los mas débiles , estos poderes son los que marcan la operatividad y el desarrollo justo en todos los procesos económicos que conlleven al desarrollo nacional.
Sin embargo este sistema de gobierno ha tenido en nuestro país obstáculos muy difíciles de superar en el periodo de gobierno de cualquier   presidente,  estos problemas marcados con la corrupción, la intolerancia, el egoísmo, la envidia, indiferencia, e hipocresía  han determinado que una verdadera democracia sea muy difícil de tener en nuestra patria, como resultado de nuestro bajo nivel educativo o en su defecto a costumbres enraizadas en nuestros  antecedentes familiares o sociales.
Gracias a ello el terreno ha sido propicio para los movimientos que basan su ideología en la transformación del sistema de gobierno mediante la violencia, el enfrentamiento, la destrucción  sin importar las consecuencias nefastas que principalmente primero asume el pueblo.
Aquellos subversivos que antes atemorizaron  atacando a quien no estaba de acuerdo con ellos, se valieron de la democracia que tanto quisieron destruir para aprovechar los principios de DDHH para salvar su vida y sus intereses económicos-
Sin embargo ahora son defensores de la vida, del respeto a los DDHH, a la no implantación de actitudes dictatoriales a la no represión por las fuerzas del orden, criticando cada exceso.
Para ellos una turba con piedras está bien pero no está bien que los policías los repriman, ellos pueden atacar a quien sea y si es policía mejor,  pero las fuerzas del orden si deben estar en la mira de si comenten algún exceso que atente contra los derechos humanos de quienes los atacan.
Sea cual fuera la ideología de estos movimientos radicales, ellos están en su derecho de pronunciarse libremente, pero no tienen derecho a valerse del infortunio e ignorancia del pueblo, para acercarlos a su ideología, esto se llama lucro, lucrar con la necesidades de un pueblo a través de sus autoridades, aprovechándose de  las deficiencias del  sistema democrático, pero valiéndose de él cuando lo necesitan.
Sera difícil enfrentar a estos movimientos radicales con una incipiente democracia,  hasta el momento lo mas exequible que ha tenido el gobierno  es mantener el principio de autoridad sin el cual el caos habría causado más desgracias que lamentar.
No se puede enfrentar a un pueblo absorbido por la ideología izquierdista de odio y resentimiento, mientras cada uno de los poderes de estado no  refleje una operatividad razonable, eficaz, justa e imparcial.
No se podrá enfrentar la reaparición de los movimientos subversivos, mientras nuestra democracia siga reflejando excesos y superficialidad en sus procedimientos, con  políticos enfrentados entre sí, con una burocracia soberbia que marca distancia con su verdadero rol de servir a la nación,  con un estado que no obra con equidad o en todo caso con temor,  en razón  de los deberes que todos deben cumplir sin excepción.
Uno de los aspectos negativos para una verdadera democracia está en el incipiente desempeño de nuestro sistema judicial, donde el dinero o el poder de las influencias marcan e inclina la balanza de la justicia, en su defecto el peso de la ley solo cae en algunos, mientras otros se burlan de ella,  toda injusticia trae una consecuencia muy aprovechada por los movimientos de izquierda.
Podemos hablar de que nada justifica la violencia popular de las masas enardecidas, desconfiadas y molestas  por dejarlas en el desamparo por parte del gobierno o de sus autoridades,  no podemos justificar actos vandálicos, pero hay un trasfondo más amplio en la coyuntura de estos pueblos, que no puede ser enfrentado solamente con el peso de ley.
Todo el caos que implican los conflictos sociales en cada una de la regiones tiene un origen de muchos años, en especial por la dejadez e  ineficiencia del gobierno de Alejandro Toledo quien permitió todo abuso de las trasnacionales dejando a los pueblos del interior del país sumergidos en su pobreza, acrecentando la arbitrariedad, corrupción e inoperancia de las autoridades regionales, sin ningún tipo de control ni supervisión por parte del estado, incluyendo indemnizaciones a los terroristas y sus deudos haciéndoles ver como víctimas, ignorando a los damnificados por esta ola de violencia así como a los que los defendieron, por el contrario permitió e incentivo denuncias judiciales contra ellos.
Vemos así que gracias a esta actitud los  movimientos subversivos pudieron resurgir pero con más fuerza, ya no mediante la intimidación sino aprovechando un sistema democrático que no funciona y no está  cumpliendo con su misión de servir al pueblo.
A esto hay que añadirle la falta de ética y criterio de nuestros medios de comunicación, su falta de profesionalismo, su antipatía personal ha provocado  el olvido de hechos que debieron mantenerse vivos pero con la verdad justa e imparcial.
En todos los conflictos existentes y por venir, el gobierno puede optar por el principio de autoridad manteniendo el orden sea como fuere, aplicando la ley , disponiendo de más efectivos policiales e incluso mediante la fuerza militar, pero no es suficiente, porque el verdadero problema  seguirá allí latente, el cual esta mas allá de combatir violencia con más violencia.
Una labor difícil para el gobierno de Ollanta Humala mas que todo para su premier y las fuerza del orden que hasta el momento son los únicos que dan la cara, porque nuestro gobernante aprovecha esta democracia para justificar viajes que deberían ser realizados por otros representantes, una clara imagen negativa para la democracia haciéndola ver frívola ante las necesidades de su pueblo.
La solución está en la presencia del estado, en la persona de Ollanta Humala con sus ministros, con el compromiso directo de proyectos de inversión realistas, con protección al ecosistema, mediante contratos que antepongan los intereses nacionales a los extranjeros,  es así como deberán acercarse al pueblo, empezando un dialogo que deberá conllevar mano dura para implantar el orden  respetando la ley, pero a la vez con aquella mano amiga interesándose por sus problemas.
Ante todo necesitamos reforzar la democracia con el ejemplo, podemos empezar con el congreso  dejando  de lado antipatías políticas, plasmándolas en soluciones  razonables que sean aprovechadas por un gobierno sin mirar el interés partidario.

Sofía F.
  

jueves, 7 de junio de 2012


LA GRAN TRANSFORMACION  I



En el Perú hay infinidad de problemas en todos los sectores que afectan primordialmente a los sectores de menos recursos,  si hablamos de una gran transformación , la cual deberá ser paulatina , deberá comenzar desde nuestros  primeros niveles de enseñanza, porque uno de los  cimientos más importantes para lograr un verdadero cambio es la educación.

Sin embargo está claro que necesitamos una democracia donde todos sus organismos funcionen como debe de ser,  porque  lo más perjudicial para todo orden democrático es la burocracia parasita que vive del estado y su labor no refleja ningún resultado positivo.

Por ejemplo en la actualidad tenemos  un sector salud deficiente que no solo se refiere a construir más unidades , sino a mejorar las existentes , así como ampliar las coberturas de salud ; un sector de educación que solo ve la mejora de sueldos a profesores pero aun le falta mejorar los programas de estudio e implementar infraestructura en los centros educativos más olvidados de nuestro país,  un sector trabajo que no refleja en nada la protección a los trabajadores de la explotación y abuso que existen.

De esta forma podemos seguir señalando muchos aspectos en todos los niveles democráticos que necesitan  una adecuada administración de los recursos.

Una  transformación conlleva a todos los integrantes de nuestro gobierno para lograr implantar en nuestra cultura una mentalidad con principios y valores que ayuden a formar una nueva generación de hombres  quienes en adelante llevaran a nuestro país al gran desarrollo que nuestra patria se merece.

Esta transformación no necesita de políticos, dirigentes o movimientos que solo se dedican a vociferar , criticar o plantear solo problemas,  se necesita de peruanos con profunda dedicación nacionalista que permitan a profesionales  y/o personas idóneas   plasmar soluciones razonables , cuidando los intereses nacionales.

Es sorprendente como nuestros líderes o simpatizantes de izquierda  quienes hablan en todo momento de velar por el pueblo , jamás  fueron capaces desde cualquiera de sus frentes , defender la dignidad de los peruanos , con planes estratégicos  o leyes  razonables para cuidar los intereses de aquel pueblo olvidado,  en todo caso lo único que han hecho hasta ahora es protestar, agitar, incentivar rencillas, propiciar paros , es decir mucha bulla pero nada en concreto, para ellos solo basta, insultar  o  reclamar , pero difícil para ellos es concertar sin caer en  el fanatismo ideológico que encierra el resentimiento  cubierto de odio.

Para estos líderes de izquierda la transformación conlleva destrucción, cambios totales  hacia un horizonte  sin un objetivo claro, sin planes  ni estrategias.

La transformación que dará a nuestro país el camino hacia el desarrollo , es un proceso lento  en el cual implica un cambio en nuestro modo de ser individualista hacia un sentimiento colectivo  más inclusivo, para ello dejar de lado el egoísmo e indiferencia que tanto nos acompaña diariamente  es fundamental.

Es una utopía pensar que estos cambios se realizaran en semanas o meses, un gran avance seria empezar por los cimientos más factibles a propiciar un cambio duradero,  para ello es  imprescindible comenzar con nuestra niñez  paralelamente con el establecimiento de leyes adecuadas  y el fiel cumplimiento de ellas, a todo nivel sin excepción,  con un ente jurídico sensato y justo.

En él se debe vislumbrar el propósito de un gobierno cuyos plan de gobierno sea coherente en la consecución de sus metas a todo nivel, no puede haber transformación sin proyectos realistas, necesarios y convenientes para la nación.

Podemos comenzar ahora, sin chantajes ni intimidaciones, siguiendo el sendero de la conciliación con tolerancia, buscando que nuestro sacrificio en cualquier índole  tenga una compensación mayor a futuro, tenemos que avanzar  con inteligencia  sin pasiones ideológicas.

Sofía F.