jueves, 19 de julio de 2012

OSCAR VALDEZ

EL PRECIO DEL DEBER

Dar la cara en momentos de conflicto , es una de las tareas a las que ninguna autoridad desearía llegar,  porque se convertirá en el punto de discusión , la crítica y el juzgamiento  desde todos los ángulos,  y si la fatalidad añade alguna pérdida humana , todos en general buscaran al culpable señalándolo con el dedo  acusador.
El ministro Oscar Valdez muy cuestionado indicándolo como culpable del desencadenamiento de protestas populares, violencia, hasta pérdidas humanas.
En ese sentido es clara nuestra actitud mezquina e intolerante de no ponernos en el lugar de la gestión del ministro Valdez para ofrecer una crítica razonable y  realista.
Tanto el periodismo como muchos políticos  se fijan en la cantidad de muertos,  o están midiendo el incremento de vandalismo, o de lo contrario están al acecho de hasta cuándo puede durar su gestión.
El Premier Valdez ahora nuevamente en el ojo de  la tormenta, muchos piden su renuncia, lo culpan de los excesos,  hasta hacen clara su responsabilidad en los sucesos que terminaron con la vida de varios peruanos, aunque también deberíamos incluir las bajas de nuestras fuerzas del orden por parte de los vándalos y sobre quienes nadie considera importante señalar, juzgar  o condenar.
Nuevamente nuestro periodismo  entra en un conflicto sin ninguna imparcialidad, simplemente cae en las artimañas de sendero, provocando desconfianza en nuestras autoridades.
Dejándonos de mojigaterías e hipocresías, el Sr. Valdez hizo lo que tenía que hacerse en momentos muy controversiales entre una población disgustada por la indiferencia de los últimos dos gobiernos precedentes al de Ollanta,  conflictos que desde toda perspectiva iban a desencadenar sangre y violencia.
En tal panorama  todo podía suceder, pero también debemos reconocer que las medidas son realizadas para salvar y proteger a una nación,  prioridad sin contemplaciones  o dudas, a fin de evitar una tragedia mayor.
Aunque muchos no quieran reconocerlo el trabajo del Sr. Valdez  no ha sido fácil, mal haríamos en condenarlo por sucesos que la lógica daba  por sentado podían ocurrir.
Si no tomamos un criterio con sensatez, podremos ver desfilar a muchos profesionales en esa cartera,  teniendo preparadas nuestras flechas, observando cada detalle o error para poder criticar, una actitud nefasta e individualista .
Necesitamos una autoridad firme, con las agallas suficientes para poner orden, de nada nos sirve una autoridad  flexible a los chantajes de los movimientos radicales  insertados en toda protesta social.
Pero como toda estrategia en momentos de enfrentamiento  tiene un precio muy alto para aquellos inocentes, es una realidad difícil de ignorar, o tratar de maquillarla con frases suaves, tal como quiso indicarlo Beto Ortiz  rechazando el termino costo en los conflictos dados por Ollanta Humala, ante ello bien valdría despercudirse de un poco de hipocresía y aceptar los términos como son en realidad, duros pero ciertos.
Muchos no estarán de acuerdo con la labor del ministro Valdez  ,  considerando los resultados de muertos y  heridos en su haber,   aunque si somos honestos teniendo en cuenta el grado de violencia a donde han llegado las protestas anti mineras , y todo el ensañamiento ideológico de los movimientos de izquierda atentando contra la estabilidad de las regiones, podríamos ser más justos en nuestras apreciaciones  reconociendo todas las limitaciones de una situación fuera de control teñidas con un matiz ideológico aunque muchos traten de disfrazar.
La mano suave de Belaunde permitió la expansión de sendero Luminoso y toda su barbarie, en ese  entonces una mano dura con algunas pérdidas o costos como quieran llamarlo bien nos hubiera librado de  una desgracia sangrienta a nivel nacional, un cuadro de miles de muertos, es un detalle que no debemos olvidar.
Sofía

miércoles, 13 de junio de 2012

CONFLICTOS SOCIALES

REFORZANDO LA DEMOCRACIA

Los movimientos de izquierda siempre tuvieron el gran problema de no poder conciliar entre sí, la aparición de una rama radical sembró una desagradable huella con el sello distintivo del terrorismo, un movimiento que trato de generar un cambio en las estructuras del gobierno mediante el temor, la destrucción  y la violencia.
Sin embargo debemos reconocer que cosechamos esta  tragedia como resultado de nuestra precaria cultura en donde el significado de democracia no es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo sino el poder de unos cuantos en el poder.
La democracia es el gobierno que protege al pueblo y no se vale de este para enriquecerse, ignorando sus problemas dejándolo en el desamparo  la ignorancia, la explotación, el abuso y la discriminación.
La democracia es la representación de un gobierno justo en el cual los poderes de estado están al servicio de la nación dejándose de favoritismo , estos poderes están para proteger y/o defender a los mas débiles , estos poderes son los que marcan la operatividad y el desarrollo justo en todos los procesos económicos que conlleven al desarrollo nacional.
Sin embargo este sistema de gobierno ha tenido en nuestro país obstáculos muy difíciles de superar en el periodo de gobierno de cualquier   presidente,  estos problemas marcados con la corrupción, la intolerancia, el egoísmo, la envidia, indiferencia, e hipocresía  han determinado que una verdadera democracia sea muy difícil de tener en nuestra patria, como resultado de nuestro bajo nivel educativo o en su defecto a costumbres enraizadas en nuestros  antecedentes familiares o sociales.
Gracias a ello el terreno ha sido propicio para los movimientos que basan su ideología en la transformación del sistema de gobierno mediante la violencia, el enfrentamiento, la destrucción  sin importar las consecuencias nefastas que principalmente primero asume el pueblo.
Aquellos subversivos que antes atemorizaron  atacando a quien no estaba de acuerdo con ellos, se valieron de la democracia que tanto quisieron destruir para aprovechar los principios de DDHH para salvar su vida y sus intereses económicos-
Sin embargo ahora son defensores de la vida, del respeto a los DDHH, a la no implantación de actitudes dictatoriales a la no represión por las fuerzas del orden, criticando cada exceso.
Para ellos una turba con piedras está bien pero no está bien que los policías los repriman, ellos pueden atacar a quien sea y si es policía mejor,  pero las fuerzas del orden si deben estar en la mira de si comenten algún exceso que atente contra los derechos humanos de quienes los atacan.
Sea cual fuera la ideología de estos movimientos radicales, ellos están en su derecho de pronunciarse libremente, pero no tienen derecho a valerse del infortunio e ignorancia del pueblo, para acercarlos a su ideología, esto se llama lucro, lucrar con la necesidades de un pueblo a través de sus autoridades, aprovechándose de  las deficiencias del  sistema democrático, pero valiéndose de él cuando lo necesitan.
Sera difícil enfrentar a estos movimientos radicales con una incipiente democracia,  hasta el momento lo mas exequible que ha tenido el gobierno  es mantener el principio de autoridad sin el cual el caos habría causado más desgracias que lamentar.
No se puede enfrentar a un pueblo absorbido por la ideología izquierdista de odio y resentimiento, mientras cada uno de los poderes de estado no  refleje una operatividad razonable, eficaz, justa e imparcial.
No se podrá enfrentar la reaparición de los movimientos subversivos, mientras nuestra democracia siga reflejando excesos y superficialidad en sus procedimientos, con  políticos enfrentados entre sí, con una burocracia soberbia que marca distancia con su verdadero rol de servir a la nación,  con un estado que no obra con equidad o en todo caso con temor,  en razón  de los deberes que todos deben cumplir sin excepción.
Uno de los aspectos negativos para una verdadera democracia está en el incipiente desempeño de nuestro sistema judicial, donde el dinero o el poder de las influencias marcan e inclina la balanza de la justicia, en su defecto el peso de la ley solo cae en algunos, mientras otros se burlan de ella,  toda injusticia trae una consecuencia muy aprovechada por los movimientos de izquierda.
Podemos hablar de que nada justifica la violencia popular de las masas enardecidas, desconfiadas y molestas  por dejarlas en el desamparo por parte del gobierno o de sus autoridades,  no podemos justificar actos vandálicos, pero hay un trasfondo más amplio en la coyuntura de estos pueblos, que no puede ser enfrentado solamente con el peso de ley.
Todo el caos que implican los conflictos sociales en cada una de la regiones tiene un origen de muchos años, en especial por la dejadez e  ineficiencia del gobierno de Alejandro Toledo quien permitió todo abuso de las trasnacionales dejando a los pueblos del interior del país sumergidos en su pobreza, acrecentando la arbitrariedad, corrupción e inoperancia de las autoridades regionales, sin ningún tipo de control ni supervisión por parte del estado, incluyendo indemnizaciones a los terroristas y sus deudos haciéndoles ver como víctimas, ignorando a los damnificados por esta ola de violencia así como a los que los defendieron, por el contrario permitió e incentivo denuncias judiciales contra ellos.
Vemos así que gracias a esta actitud los  movimientos subversivos pudieron resurgir pero con más fuerza, ya no mediante la intimidación sino aprovechando un sistema democrático que no funciona y no está  cumpliendo con su misión de servir al pueblo.
A esto hay que añadirle la falta de ética y criterio de nuestros medios de comunicación, su falta de profesionalismo, su antipatía personal ha provocado  el olvido de hechos que debieron mantenerse vivos pero con la verdad justa e imparcial.
En todos los conflictos existentes y por venir, el gobierno puede optar por el principio de autoridad manteniendo el orden sea como fuere, aplicando la ley , disponiendo de más efectivos policiales e incluso mediante la fuerza militar, pero no es suficiente, porque el verdadero problema  seguirá allí latente, el cual esta mas allá de combatir violencia con más violencia.
Una labor difícil para el gobierno de Ollanta Humala mas que todo para su premier y las fuerza del orden que hasta el momento son los únicos que dan la cara, porque nuestro gobernante aprovecha esta democracia para justificar viajes que deberían ser realizados por otros representantes, una clara imagen negativa para la democracia haciéndola ver frívola ante las necesidades de su pueblo.
La solución está en la presencia del estado, en la persona de Ollanta Humala con sus ministros, con el compromiso directo de proyectos de inversión realistas, con protección al ecosistema, mediante contratos que antepongan los intereses nacionales a los extranjeros,  es así como deberán acercarse al pueblo, empezando un dialogo que deberá conllevar mano dura para implantar el orden  respetando la ley, pero a la vez con aquella mano amiga interesándose por sus problemas.
Ante todo necesitamos reforzar la democracia con el ejemplo, podemos empezar con el congreso  dejando  de lado antipatías políticas, plasmándolas en soluciones  razonables que sean aprovechadas por un gobierno sin mirar el interés partidario.

Sofía F.
  

jueves, 7 de junio de 2012


LA GRAN TRANSFORMACION  I



En el Perú hay infinidad de problemas en todos los sectores que afectan primordialmente a los sectores de menos recursos,  si hablamos de una gran transformación , la cual deberá ser paulatina , deberá comenzar desde nuestros  primeros niveles de enseñanza, porque uno de los  cimientos más importantes para lograr un verdadero cambio es la educación.

Sin embargo está claro que necesitamos una democracia donde todos sus organismos funcionen como debe de ser,  porque  lo más perjudicial para todo orden democrático es la burocracia parasita que vive del estado y su labor no refleja ningún resultado positivo.

Por ejemplo en la actualidad tenemos  un sector salud deficiente que no solo se refiere a construir más unidades , sino a mejorar las existentes , así como ampliar las coberturas de salud ; un sector de educación que solo ve la mejora de sueldos a profesores pero aun le falta mejorar los programas de estudio e implementar infraestructura en los centros educativos más olvidados de nuestro país,  un sector trabajo que no refleja en nada la protección a los trabajadores de la explotación y abuso que existen.

De esta forma podemos seguir señalando muchos aspectos en todos los niveles democráticos que necesitan  una adecuada administración de los recursos.

Una  transformación conlleva a todos los integrantes de nuestro gobierno para lograr implantar en nuestra cultura una mentalidad con principios y valores que ayuden a formar una nueva generación de hombres  quienes en adelante llevaran a nuestro país al gran desarrollo que nuestra patria se merece.

Esta transformación no necesita de políticos, dirigentes o movimientos que solo se dedican a vociferar , criticar o plantear solo problemas,  se necesita de peruanos con profunda dedicación nacionalista que permitan a profesionales  y/o personas idóneas   plasmar soluciones razonables , cuidando los intereses nacionales.

Es sorprendente como nuestros líderes o simpatizantes de izquierda  quienes hablan en todo momento de velar por el pueblo , jamás  fueron capaces desde cualquiera de sus frentes , defender la dignidad de los peruanos , con planes estratégicos  o leyes  razonables para cuidar los intereses de aquel pueblo olvidado,  en todo caso lo único que han hecho hasta ahora es protestar, agitar, incentivar rencillas, propiciar paros , es decir mucha bulla pero nada en concreto, para ellos solo basta, insultar  o  reclamar , pero difícil para ellos es concertar sin caer en  el fanatismo ideológico que encierra el resentimiento  cubierto de odio.

Para estos líderes de izquierda la transformación conlleva destrucción, cambios totales  hacia un horizonte  sin un objetivo claro, sin planes  ni estrategias.

La transformación que dará a nuestro país el camino hacia el desarrollo , es un proceso lento  en el cual implica un cambio en nuestro modo de ser individualista hacia un sentimiento colectivo  más inclusivo, para ello dejar de lado el egoísmo e indiferencia que tanto nos acompaña diariamente  es fundamental.

Es una utopía pensar que estos cambios se realizaran en semanas o meses, un gran avance seria empezar por los cimientos más factibles a propiciar un cambio duradero,  para ello es  imprescindible comenzar con nuestra niñez  paralelamente con el establecimiento de leyes adecuadas  y el fiel cumplimiento de ellas, a todo nivel sin excepción,  con un ente jurídico sensato y justo.

En él se debe vislumbrar el propósito de un gobierno cuyos plan de gobierno sea coherente en la consecución de sus metas a todo nivel, no puede haber transformación sin proyectos realistas, necesarios y convenientes para la nación.

Podemos comenzar ahora, sin chantajes ni intimidaciones, siguiendo el sendero de la conciliación con tolerancia, buscando que nuestro sacrificio en cualquier índole  tenga una compensación mayor a futuro, tenemos que avanzar  con inteligencia  sin pasiones ideológicas.

Sofía F.






jueves, 31 de mayo de 2012


OLLANTA HUMALA  

¿RETROCEDER  O  RENDIRSE?



Llegar al poder teniendo socios y no amigos es el dilema de todo gobernante, especialmente cuando Ollanta Humala sello un pacto con la izquierda tradicional peruana, aceptando un riesgo que el mismo no considero trascendente, considerando la naturaleza de sus orígenes familiares muy apegados a ideologías de izquierda, como si siguiéramos en el siglo pasado con principios que ya quedaron en la historia con la caída del comunismo.

Para no perder su representatividad ideológica, ahora estos movimientos con todo el tinte subversivo,  desean volver a resurgir pero para ello necesitan destruir la estabilidad democrática, mediante la incesante actitud de agitación popular, incentivando el resentimiento, tomando como armas  primeramente las fallas en el orden democrático.

Ollanta está en la encrucijada de gobernar bajo el chantaje o rebelarse para no ser el títere de sus socios izquierdistas  en quienes más prima el progreso de su ideología, que el desarrollo de nuestra nación.

Un sinnúmero de huelgas, marchas, paros, levantamientos, agitación, violencia, ha generado ya bastantes heridos y muertos en el haber del gobierno de Ollanta, no obstante hay que reconocer un trasfondo de hilos misteriosos dedicados a complicarle la vida , no importa a cuantos peruanos puedan afectar, porque los verdaderos gestores de este clima de insurrección jamás se verán perjudicados, para ellos  no importa la pobreza y tragedia  de cientos de pobladores,  lo que interesa es demostrarle a Ollanta su poder para hacer de nuestro presidente un títere mas.

El enemigo no.1 de los subversivos y radicales en los años 90 fue Alberto Fujimori, aun ahora estando preso no puede librarse de todo el odio que prima en los seguidores de la ideología izquierdista, sin embargo por fortuna de la gran mayoría de peruanos, la personalidad de Fujimori permitió hacer lo que tenía que hacer, en el momento correcto, aun a expensas de críticas, sanciones o chantajes, Fujimori no retrocedió ni se rindió ante una clase política que miraba sin misericordia el correr de la sangre de peruanos indefensos, así como la destrucción de toda entidad democrática en el asesinato de autoridades y miembros de los poderes del estado.

Fujimori  aun con los defectos que todo ser humano puede guardar, tuvo el coraje de enfrentar lo que otros demócratas cobardemente no se atrevieron, pues en ellos mas pesaba no perder sus beneficios personales económicos o el poder que este le brindaba.

Ollanta tiene un gran problema de gobernabilidad, pese a su naturaleza  castrense, no puede encontrar la solución a los problemas que astutamente reservaron Toledo y Alan García para él, en especial cuando tiene a un  Diez Canseco recordándole su pacto con los movimientos de izquierda y a un Toledo con la eterna presencia capitalista de USA., una combinación bastante contradictoria e imposible de conciliar, dándole a su gobernabilidad  un pronóstico bastante deplorable.

Pero no todo puede ser eterno, Ollanta no puede estar con Dios y con el diablo, es necesario en forma urgente marcar posiciones,  y la mejor opción es la de enrumbarse dejando de lado los pactos, siguiendo su verdadero deber como presidente  cumpliendo su compromiso con todos los peruanos, en este caso su hoja de ruta debe ser guiada teniendo en cuenta  el desarrollo nacional, en manos de profesionales competentes.

Para esto Ollanta necesita despercudir su brillo militar arriesgándose a tomar decisiones drásticas, separando los elementos no necesarios , eligiendo a personas sin mirar su identidad partidaria, es decir , el Perú requiere de Ollanta un presidente sin temor, ni sometido al chantaje de su propia bancada.

El ministro Valdez tiene una posición fija, faltándole personas que ayuden a generar un adecuado clima para la negociación,  es injusto atribuirle en  su persona todas las deficiencias de este conglomerado de crisis en las regiones.

Coraje, decisión, astucia inteligencia son los atributos necesarios en Ollanta  para terminar con toda la mala leche derramándose a su alrededor.

Sin embargo el riesgo es grande  pero Ollanta no puede seguir pasivamente, por el bien de todos los peruanos y del mismo Ollanta, no puede esperar más, a no ser que prefiera marcar indiferencia ante la sangre de heridos y muertos, acumulándose en su cuenta de gobernabilidad.

Sofía F.

martes, 22 de mayo de 2012

LA INDIGNIDAD DEL TRABAJADOR PERUANO
Plusvalía:
Valor que el trabajo no pagado del obrero asalariado
creado por encima del valor de su fuerza de trabajo
y del que se apropia gratuitamente el capitalista.


Otro de los pilares contemplados en el plan de gobierno u hoja de ruta de Ollanta Humala , fue mejorar la situación laboral de los trabajadores,  se recalco la necesidad de no permitir el abuso de las services  y de toda índole que atentara la dignidad del trabajador ,  promesas  que nuestro gobierno  aún no ha podido solucionar, aun cuando tenemos una bancada de líderes que siempre se caracterizaron por incentivar en las masas  sociales los constantes abusos y explotación de la clase empresarial, sin embargo no necesitamos de cuadros estadísticos para demostrar que es muy poco o nada lo que se está haciendo para dar protección a la gran cantidad de peruanos que laboran  sin beneficios , jornadas impagas de más de 8 horas, explotación , abuso  e intimidación sicológica, es decir  tanto el estado como los denominados protectores de la democracia en nuestro congreso  han mostrado indiferencia  ante muchos empresarios que obran al margen de la ley,  o de lo contrario protegen intereses personales.
Mientras tanto , considerando la escasez de empleo y los problemas socioeconómicos de nuestro país, vemos a una masa laboral cuyo gran porcentaje tiene que someterse al abuso de pequeños y grandes empresarios, es una realidad que la mayoría de nuestra población económicamente activa pertenece a jóvenes que ante la necesidad  no les queda otra alternativa que entrar en los canales de corrupción y abuso laboral,  aceptando jornadas de trabajo de 13 a 14 horas,  muchos de ellos sin beneficios sociales , sin el respeto a su tiempo por refrigerio, sin oportunidad para estudiar, expuestos a riesgos , haciéndolos trabajar como maquinas abusando de su fuerza juvenil,  para después deshacerse de ellos cuando ya no les sirven.
Empresarios que bajo la modalidad de practicantes, aprovechan a los jóvenes para darles responsabilidades especificas como cualquier trabajador, en todo caso la naturaleza del trabajo de prácticas pre profesionales ha perdido su esencia,  con un bajo sueldo muchos empresarios se ahorran gastos de planilla  y hasta se eliminan trabajadores estables.
El ministerio de trabajo , un ente burocrático  e indiferente no ha sido capaz de implementar un adecuado sistema de supervisión laboral , por el contrario su personal que labora gracias a nuestras contribuciones,  cae en la corrupción , para no obrar con justicia en el debido control al conglomerado de empresas que abusan de la dignidad del trabajador , ellos que deberían ser los primeros en investigar, supervisar  y controlar  esta explotación , son fácilmente presa de la corrupción, coimas  o chantajes, vemos así  un ministerio que dice ser lo que no es ,  un organismo dedicado a defender al trabajador.
Es inadmisible que estando en pleno siglo XXI  con leyes  y  asociaciones de DDHH , se permita al situación caótica de muchos peruanos que laboran sin beneficios, sin día de descanso , con jornadas de 12, 13 a 14 horas , ganando menos del  ingreso mínimo vital, esto aun existe, lo tenemos a nuestro alrededor  y ningún congresista  ha tomado  interés al respecto, peor aún nuestros líderes radicales del partido de Gana Perú  que tanto pregonaron la explotación al trabajador, ahora se hacen de la vista gorda,  tal parece que el fenómeno llamado “plusvalía” seguirá latente en la sociedad peruana.
En este aspecto es muy importante nuestra cultura representada en los principios que tanta falta nos hacen, porque si todos obráramos conscientemente no habría necesidad de estar sujeto a controles o fiscalizaciones,  si desde el nivel superior hasta el inferior cumplieran con las reglas establecidas y con la ley,  añadiéndole un porcentaje de sensibilidad social, sería más consecuente la relación entre empresarios y trabajadores.
Pero estamos en el Perú, el camino a transformar nuestra conciencia impregnándola de principios es todavía  una utopía, no obstante es un deber de nuestro estado proteger la integridad del trabajador, no solo se trata de permitir las asociaciones y/o sindicatos, bien sabemos  que  muchos de ellos guiados por ideologías políticas no han permitido un equilibrio de los interés de la empresa con los trabajadores , hasta la fecha solo se ha visto en ellos intransigencia e  incapacidad para una  adecuada y razonable conciliación.
Mientras tanto  es palpable el descontento laboral a nivel nacional,  paros, protestas, mal incentivadas por líderes políticos, mientras el  más perjudicado es el trabajador con menos recursos  quienes  junto con sus familias, van acrecentando el problema social, dándoles más aliciente a los movimientos subversivos.
Asimismo el Perú pierde en su avance hacia el desarrollo y ganan  aquellos inversionistas extranjeros porque ven en nuestro país un mercado fácil de explotar sin ninguna objeción ni control por parte del estado ni de nuestro congreso  en donde solo se oyen voces de críticas  y enfrentamientos, obviando también aquella voz que calladamente labora  con temor y sin dignidad.

Sofía